sábado, 26 de febrero de 2011

Tanía


Se fue sin pedir permiso, así como entraba a la casa mientras la aseaba y recogía… Se fue, tan espontánea e inesperadamente… Se fue pero también se quedo aquí, muy dentro de mí…

Prometí cuidarla, y no lo hice, ¡Que mal me siento!
Pero quiero creer que su tiempo ya pasó y que algún día nos volveremos a ver…

Está ella ahora yendo hacia el cielo, enviándome desde allá un sonrisa…
¡¡Que hermoso recordarla así!! ¡¡Corriendo, ladrando, feliz!!

Tanía no necesitaba decir adiós...

1 comentarios:

Erik...!!! dijo...

Efectivamente, desde allá te ve y te espera... pero q vayas de aqui a un largo tiempo...!!!

Cuidate