domingo, 10 de octubre de 2010

Georgina


Una situación difícil de expresar, de describir… todo era raro, sigue siendo raro, ella y yo sólo hemos sido amigos, muy buenos amigos… había incluso, en mis adentros, llegado a creer que las niñas no me agradaban más, pero entonces paso todo esto…

Cuando nuestras obligaciones nos lo permitía nos veíamos y charlábamos de lo que nos sucedía, ella me contaba sobre Adhara, y yo, en ese entonces, de Oscar; y es que lo que nos sucedía a ambos era similar; nosotros no dudábamos ni tantito lo que sentíamos por ellos, y ellos nos decían que no pero actuaban con un si; y entonces nos burlábamos de todo eso; nos quejábamos, llorábamos, nos decíamos que ya no lucharíamos por ellos, luego decíamos que un ultimo intento no estaría nada mal y así fue pasando todo…

Ella y yo nos abrazamos, nos queríamos, nos tomábamos de la mano, nos encelábamos, nos amábamos, nos amamos, nos besamos… En un segundo hablábamos de ellos, y al siguiente hablábamos de ella y yo como ‘nosotros’, como si fuéramos algo más que amigos, pero ambos sabíamos que no podía suceder, pero lo hacíamos…
-            ¿Verdad que no eres gay?
-            No, ya me di cuenta de que no
Un día todo se nos salió de control, un domingo en mi casa, en el cuarto de mis padres, en la cama de ellos… nos miramos a los ojos y descubrimos lo que había dentro… no era mi primera vez con una chica, pero como si lo fuese, yo temblaba mucho; para ella si fue la primera vez, pero supo actuar… 


-           ¡Todo esto es tan raro! ¡Tan extraño!
-           Ya lo sé
Todo fue tan bonito, tan perfecto… como si lo hubiésemos ensayado muchas veces previamente, como si hubiese mucha gente detrás de nosotros supervisando cada movimiento, cada segundo, un director checando la luz, las reacciones, las interrupciones, todo… Pero fui yo quien le aviso que saldría de la habitación para buscar un planeta más…

No porque no me guste, si no porque no quiero que nuestra amistad termine, la amo, pero no se lo digo porque lo malinterpreta…

Si alguien entendió, que bueno… si no lo hicieron, los entiendo… ¡todo es tan raro!

Puedo pedir que en cinco años llegue el final del acto de estar junto a ti, pero prefiero salir de este cuarto y olvidarme de ti…