viernes, 18 de junio de 2010

Brandon: un amor fugaz

Antes que nada les explico el porqué no he escrito durante una largo tiempo y es que mi computadora se encuentra enferma, les agradecería que en sus rezos pidieran por su pronta recuperación. Y ahora a lo que vine, a contarles sobre mi segundo novio y sobre una de mis alucinaciones que he encarnado últimamente.

Mi vida cruzaba por un momento de crisis existencial, no trabajo ni estudio así que me sentía como un estorbo, además mis amigos dejaron de frecuentarme y fue así que entre tanta gente a mi alrededor me llegue a sentir solo. Diversas cosas desagradables y tristes me llegaron a suceder, me sentía tan pésimo que comencé a pensar en escaparme de mi casa, o suicidarme. Fue justo allí cuando él apareció, cuando llego Brandon a mi vida, justo cuando necesitaba algo y/o alguien así.

Nos presento una amiga, y al mirarlo vi en él, algo de Luis, quizás por eso sentí atracción. Todo fue ocurriendo tan rápido, nos conocimos un miércoles, el sábado nos besamos por primera vez, y el lunes me pregunto si quería andar con él. La rapidez me asustaba un poco, pero no era mayor que la felicidad que sentía, así que acepte…

El resto de ese día estuvimos juntos, y al siguiente día me presento a todos sus amigos y de igual manera, estuvimos juntos; durante instantes durmió en mis brazos, mientras yo lo acariciaba tan lento que le provocaba un pequeño cosquilleo, en mi mundo yo sólo dibujaba mis deseos sobre su cuerpo, todo era tan lindo que no había duda que esto iba durar, que seria hermoso, le puse tanta fe. El día miércoles íbamos a salir con unos amigos, pero estos nos cancelaron y al final no salimos. El jueves sólo le envié unos cuantos mensajes por celular, no lo vi y lo creía justo, seguro quería ver a sus amigos, estar con su familia, no era necesario vernos a diario, eso pensaba yo. El viernes le llame a su casa, y no estaba, después de todo no nos volvimos a ver. El sábado… el sábado, ese día paso el tiempo muy lento para todos, pero para mi, no paso; ese día el decidió terminar este cuento fugaz.
Que no me quiso y que nunca me querrá, ese fue su cruel pretexto para dar por terminado lo nuestro. Al principio me dolió y me entristeció, y es que sólo me preguntaba si es que en verdad nunca me quiso, ¿Por qué me pregunto si quería andar con él?

Lo supere pronto, y es que creo que en fondo nunca deje de pensar en Luis, en recordarlo, en convertirlo en mi delirio; y es que he comenzado a alucinar a aquel chico que deje ir de entre mis manos, aquel amor que seguro seria lo más cercano a lo perfecto. Ya que no hago nada, todos los días salgo a caminar por dos horas, y este pasado martes iba yo muy feliz cuando vi pasar por mi lado derecho a Luis, luego se adelanto unos 20 pasos de mí, y yo comencé a seguirlo, sin hablarle ni llamarle, sólo le seguí hasta un tipo callejón, en él cuál, en medio de la noche me percate que ahí sólo estaba yo y nadie más, fue un shock brutal que me hizo romper en llanto, me asombraba aquella situación, estuve por menos de dos horas siguiendo a la nada, a un simple recuerdo…

Pero bueno, ahora les anuncio que en cuanto mi computadora este bien me pondré a leer todo lo que me he perdido de sus blogs, y espero dejarles comentarios. Por otro lado les agradezco a quienes me leen, y más aún a quienes me comentan, con eso me ayudan demasiado.

Hasta entonces…

martes, 8 de junio de 2010

Pequeña confesion...

Fui amante de mi ex-novio, y eso me pudrió un poco el alma