sábado, 5 de noviembre de 2011

Caminando o sentado por ahí

Mi vida anda bonita, solo que en ocasiones me topo con seres, objetos o circunstancias que me hacen navegar dentro de aquella bolsa que tiene todo acerca de mi vecino, de nuestros recuerdos y demás.

Actualmente ocupo mí tiempo haciendo varias cosas agradables, en la mañana asisto a la preparatoria: me gusta ir, me gusta ser el niño teto que se sienta frente a la maestra, el que obtiene la puntuación absoluta en sus trabajos, presentaciones, sketch, escritos, proyectos, y más; en la tarde voy a una primaria cerca de mi casa: ahí estoy dando mi servicio social y soy algo así como un maestro sustituto/ayudante del grupo de primero ‘C’, estar rodeado de tan bellos pequeños individuos (de unos seis años cada uno) me llena de mucha alegría, de esperanza. En la noche me dedico a hacer mis tareas, a ociar frente a la computadora, a leer, a beberme una taza de té de vainilla, porque el de menta se me termino ya.

Aprovecho los fines de semana para salir, en compañía o solitario; he ido a un tea bar que me asombro bastante (la miel de agave le da un sabor exquisito a todo té), fui al concierto que Julieta Venegas ofreció en la ciudad, salí a pasear por las bellas calles de Chapultepec llena de extranjeros por los pasados Panamericanos, comí ensalada con queso (y no me gusta el queso), comí en un bonito restaurant una hamburguesa de pollo con papas a la francesa y dos frapuccinos, me probé decenas de prendas por todas las tiendas de ropa que hay en Hidalgo y Juárez, me compre bonita ropa, bonitos tennis, bonitos cinturones (porque ahora todo me queda grande), baje de 56 kilos a 48, le baje a mi consumo de carne, ya no tomo refresco negro, camino mucho y lo disfruto, voy a todos esos bellos lugares míos favoritos de la ciudad, me tomo fotos en lugares encantadores llenos de verde, de vida, me escondí en un jardín bajo la ciudad donde había buganvilias y otras flores más, hasta un día salí a bailar.

Y soy un flaquito feliz que de vez en cuando se inunda de recuerdos y se pone serio y nostálgico mirando como el paisaje se mueve y cambia por la ventanilla del autobús.

Y mi nombre es Osmar.
El Hombrecito Hojas.

5 comentarios:

Valkan Smith dijo...

El hombrecito que nos enseña que una de las partes importantes de la vida esta en los placeres simples de la misma. (:

Didier Freitas dijo...

Tu vida es bella como tú. Me alegra esa calma y esa felicidad con que vives tus días. Aunque seas hombre, siempre tendrás mucho de niño, tu candidez es lo bonito.

saludos y un abrazo!

Erik...!!! dijo...

Bajastes de 56 a 48! A la shitt! Y yo me quejo porque baje uno o dos kilos jeje... amm cuando dejas de ver lo q careces y empiezas a ver lo q tienes... llegas a descubrir lo bello del vivir. Ama tu soledad tanto como tu vida social, pero no te aisles, pues no es bueno q el hombre este siempre solo.

No quieres dejar tu niñez, pero ya te vas convirtiendo en un hombre como dices... maduro o inmaduro, hombre al fin... aprender a crecer sin dejar la inocencia es bueno, pero no al punto... equilibrarlo es mejor ^^!

Cuidate y sé feliz =D
Un abrazo*

Benn-10 dijo...

Bonito comentario el de KAY... porque Mierdas si vives en GDL nunca me di cuenta cuando viví allá????

diantres, todo cambio cuando se invento el estress y el trabajo bajo precion jaja ¬ ¬ aunque esno no justifica el hecho de ser despistado... anyway...

aqui auy un coffe shopp que se llama Bugambilia ^_^

Te quiero entre nubes de algodon dijo...

ola!! es la primera vez que paso por akii y tu blog me a vgustado mucho! espero ke puedas pasarte por el mio pronto! un besazoo http://tequieroentrealgodones.blogspot.com/