sábado, 22 de octubre de 2011

Si

Mis adorables padres me enseñaron a pedir las cosas por favor, a saludar a los vecinos, a ofrecer disculpas sinceras cuando sepa que abre cometido una tontería, me inculcaron a callar cuando alguien este hablando, a ganar y a perder.

Soy dueño de una estúpida sonrisa que colorea de manera natural mis mejillas, lloro sin temor a que mis rodillas tiemblen, sin miedo a burlas; me atrevo a bailar sin saber, a mover mis pies y convertirlos en los más ligeros del mundo, y brinco, brinco muy alto. He aprendido a conservar mis pies en el asfalto cuando mi cabeza se encuentre volando entre las nubes. Y ahora sé que dar, a la vez, es recibir.

¿Qué más puedes pedir? ¿Cómo te atreves a huir?

Sí no corres el riesgo nada pasará, sí no abres la puerta nadie entrara. Sí lo dejas al tiempo se marchitara. Así que no lo dejes al tiempo.

Cuando sea demasiado tarde te arrepentirás… te arrepentirás.

2 comentarios:

Erik...!!! dijo...

El inicio me hizo recordar la canción de Lucero "autocontrol" la parte q dice "mamá me enseñó siempre lo q debo hacer..."

A veces estamos tan dispuestos a tantas cosas, pero la otra persona no... nos cuesta aceptarlo o quizas no qeremos dejar ir nuestra ultima opcion de amor...!!!

Llegara el momento q podras reir de esto, con esa persona o sin ella...!!!

Cuidate y sé feliz =D
Un abrazo*

Didier Freitas dijo...

Bonito, siempre me ha gustado lo que escribes... " yo sabia de cariño, de ternura, porque a mí desde pequeño,
eso me enseño mama, me enseño a amar" :p

Saludos, un beso!