sábado, 8 de octubre de 2011

No digas nada

Quiero que de favor me permitas rogarte. Te lo suplico. Más que nada para obtener mínimo satisfacción de haberlo intentado por lo menos una vez.
Para darle una calma a mi corazón y que sepa que lo intentó, independientemente de tu respuesta.

No me dejes, no te vayas. Estoy seguro que lo nuestro no es juego, no es una confusión, mucho menos un affaire adolescente. Es mucho más y real, sé que sí continuamos juntos un poco más puede llegar a ser lo más cercano a eterno, pero sin dejar de darnos alegría, adrenalina, satisfacción, sorpresas y placer. Aún me queda más por darte, aún tengo cosas que conocer de ti, aún hay promesas y acuerdos que debemos concretar. Y principalmente: aún hay mucho amor.
Por que lo veo inclusive dentro de la oscuridad, por que se presencia con fuerza y coraje, por que lo veo a través de tu mirada, por que arrasas conmigo al besarme. Y sé que tu también lo sabes, por que podrás mentirle a quien quieras, excepto a mi, tratándose de esto.

Sé que lo sabes, atrévete conmigo a confirmarlo, aunque no haga falta. Atrévete conmigo a vivirlo, a luchar por él sí es necesario. Yo pondré todo de mi parte, y estando juntos tomados de la mano, nada será más fuerte que nosotros. Estaremos acompañados de una total seguridad de que nada nos puede fallar estando uno al lado del otro.

Recuerda, las cosas buenas de este mundo están inventadas para nosotros, el universo nos tiene preparado algo mágico y único que ocurrirá solo estando juntos.

El sol no miente: pretende brillar para aluzarnos el camino, la lluvia no puede cumplir su objetivo sí no somos nosotros quienes caminan y se empapan bajo ella, las estrellas ni siquiera brillaran sonriendo sí no nos ven besar, nadie podrá disfrutar de lo bello de la luna sí esta triste por que te vas.
Tu eres la gota mágica que apaga el mar de la soledad, que invade mi cuerpo y me convences de que tocar el cielo no tiene ninguna dificultad, y prolongas mi deseo de querer envejecer contigo, con tus ramas llenas de besos, con tu saliva que oculta verdad, con los sabores que aguarda tu cabello y tu piel, con los colores que destellan tus ojos, con los juegos de tus palabras, con la dificultad que produce explicar tus labios, con la manera sutil con que los disfruto, con los sueños que tejemos juntos.

Vistámonos de gris y rojo, para llegar al final del camino que nos conduce la felicidad: la eternidad nuestra.

Vuelve a mí, sí lo crees necesario hablemos en secreto, mirémonos en las noches de luna roja, conviviremos en los lugares donde no nos conozcan, donde solo sepan que somos quienes intenta ser felices, bajo las estrellas de un puente. Podremos poner horarios y establecer fechas.
Yo estoy dispuesto a doblegarme ante ti y tus mandatos, por que sé que lo vale, que el fin justificara los medios.

Insisto, no me sueltes que aún nos quedan letras por usar para terminar de componer nuestra historia. Nuestra bella historia de amor.

1 comentarios:

Erik...!!! dijo...

Ricardo, qué bonito nombre ^^!!! Amm tú siempre me has dicho q me arriesgues y creo q yo también te lo he dicho.... pero, y no estoy seguro, creo que ninguno lo ha hecho... amm como dices, si lo sientes hazlo... y no es que no te importe su respuesta... es que ya estas preparado para la que fuera...!!!

Cuidate y sé feliz =D
Un abrazo*