lunes, 18 de julio de 2011

Antes de la Lluvia

Tuve que esperar a que fuera media noche, a que los pájaros callaran para poder verlo. Tuve que esperar sin esperar.

Salí rápido a la tienda de abarrotes, y aparentemente mi alguien me vio hacerlo y me siguió, para mi suerte la tienda apenas estaba cerrando, así que pude comprar el refresco de cola que mi madre quería. En cuanto salí de la tienda, lo vi sentado en el suelo, siguiéndome con la mirada.

Me senté a su lado y al instante me sentí feliz; nos pusimos a charlar, a mirar un cielo con estrellas escondidas, a reñir amorosamente, a sonreír, a disfrutar de una calle solitaria y a querernos besar pero no hacerlo. Era agradable sentir ese deseo dentro de nosotros mismos.

Después de un rato apareció mi mami regañándome por mi desaparición, tomo su refresco y regreso a la casa. Yo regresé a verlo y a sentirme feliz. Pasamos el tiempo queriéndonos hasta que la lluvia nos abrazo. Hasta que nos hizo regresar a nuestros hogares sintiendo todavía ese deseo de besarnos.

Aunque yo quería seguir, aunque yo quería correr y empaparnos, aunque yo quería, y quiero aún, besarnos bajo la lluvia de una noche divina.

2 comentarios:

Erik...!!! dijo...

Y por qué no se besaron...??? Yo sí lo he hecho en la calle, claro en la noche cuando esta solitaria... y sé q no hay nadie conocido q me vea... porque si no me conoce, qué le importa...!!!

Cuidate^^!!!
Un abrazo*

Mr. J dijo...

muy sweet! air in love!